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OPINIóN


Argentina entre la justicia y el revanchismo



Fecha: 30/12/2017   11:25  |  Cantidad de Lecturas: 3619

¿La sobrevaloración de lo individual por sobre lo colectivo puede llevarnos eventualmente al abismo?




La justicia es, en efecto, la amistad generalizada (Dugas) La tendencia hacia el otro es una constante que responde a un hecho social. ¿En qué sentido puede ser importante para una teoría del bien y la felicidad el análisis de este hecho espontáneo de la afectividad? Tal vez, si la ética tiene que expresar la armonía de nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, este hecho de la naturaleza humana que establece lazos afectivos entre los individuos que participan de ella, pueda servir de modelo. Efectivamente, la amistad prueba la necesidad de salir más allá de la esfera individual y tejer, con la philia, los núcleos esenciales de la retícula social. De la misma manera que el lenguaje es el “medio” en que las distintas racionalidades se encuentran y se complementan, la amistad es también el punto de unión de las distintas afectividades que desbordan los límites de la individualidad. (1)

Probablemente no estemos ante un fenómeno que se circunscribe a un país o región. Pero importa a los efectos de este escrito, llamar a la reflexión acerca de una suerte de sobrevaloración de lo individual por encima de lo colectivo, que podemos ver claramente en las expresiones carentes de solidaridad que inundan los medios de comunicación, formadores de opinión.

El otro, ese otro que no piensa como yo, que lo que elige como yo, el que critica lo que yo considero como bueno, es rápidamente despersonalizado y transformado en un sujeto-objeto al que se busca deningrar de modo más contundente posible.

Esta sociedad de hoy, basada en un profundo individualismo, va alejándose poco a poco de la noción de justicia. Se aplaude el “castigo” que es comunicado como “merecido”, sin tomar nota de que eso no es justicia, sino que se trata, de algún modo, de una opinión (que se vuelve) generalizada y en el peor de los casos desemboca en un linchamiento mediático, disfrazado de “lo justo” o “justo lo que se merecía”. Esta degeneración de justicia en revanchismo ha sido –incluso- promovida desde las más altas esferas, cuando el primer mandatario de Argentina expresó que “a la mayoría de los argentinos nos ha parecido que cometió delitos”.

Imaginemos que aquellos que “deben estar presos” son los que a muchos “nos parece” que deben estarlo, imaginemos que ése es el parámetro: ¿adónde quedan los derechos y las garantías de los ciudadanos? ¿Adónde quedan los principios del Derecho? ¿Adónde queda aquello del debido proceso? ¿Qué concepción de lo justo es ésa? Imaginemos por último: ¿qué impediría que -bajo esa misma lógica- el día de mañana muchos o varios expresen que “les parece” que usted (lector) es quien debe estar preso. ¿Qué podría impedir que eso ocurra en algún momento? ¿Con qué herramientas se defendería usted entonces?

En distintas épocas, penosas épocas, hemos asistido en nuestro país a procesos de deterioro de las instituciones, hemos asistido a la estigmatización, hemos asistido al revanchismo. El denominador común es privar de derechos a los ciudadanos.

En efecto, a los argentinos a lo largo de nuestra historia, se nos ha privado del derecho al voto (proscripción), se nos ha privado del derecho a un juicio justo (secuestro, tortura y asesinato), se nos ha privado del derecho a la identidad (robo de bebés durante la última dictadura militar).

Hoy nos encontramos frente a un franco deterioro del Estado de Derecho. Vemos en las tapas de los diarios o en programas de televisión a distintos funcionarios, operadores mediáticos u opinadores de ocasión, decir “quién debería” y/o “pronto estará” privado de su libertad. Livianamente, se dicen nombres y de aportan datos de ciudadanos, no sólo sin esperar sentencia, sino sin haber leído un párrafo de una causa, y aún peor, antes de que esa causa exista.

Lo más preocupante es que como en las peores épocas, esto genera cierta efervescencia en una porción de la población, que ya sea por prejuicio o por el martilleo constante de los medios de comunicación, cree que esto –repito: “esto”- es Justicia.

El error puede costar(nos) tan caro como en el pasado. El error termina por romper el tejido social, termina por poner a los eventuales “sospechosos” contra una pared imaginaria desde donde son mirados por el resto, desde donde se les arrojan insultos, y desde donde son declarados “culpables”.

La más terminal de las consecuencias es que de uno u otro modo, al acolitar esto, todos los ciudadanos sin distinción podemos en algún momento estar/caer en ese status de “sospechoso”, es decir que nos convertimos –a sabiendas- en sujeto de sospecha.

Una frase por allí decía que cuando las guerras terminaban nadie recordaba por qué habían empezado. En este caso podría extrapolarse a la idea de que cuando este revanchismo que hoy vemos- se imponga finalmente por sobre el respeto a la Justicia, cualquier ciudadano en nuestro país podrá ser despojado de sus derechos y en medio de la barbarie que eso implica, nadie recordará cómo, por qué o impulsado por quiénes, fue que todo eso comenzó.

Entonces todos –todos- estaremos en peligro, a merced del revanchismo de los otros, sin Justicia que nos ampare, trágicamente solos y, como individuos sin fuerza para luchar contra gigantes, echaremos de menos a ese colectivo social que nos contenía, pero que fue resquebrajado por nuestra propia e imperdonable ceguera.

Que despierte la conciencia ciudadana. Que despierte y no se deje llevar por esta vorágine. Defender el Estado de Derecho, negarnos a ser parte de este revanchismo que alientan en nosotros los poderosos de turno y volver a poner a la Justicia por encima de todo, es ni más ni menos que defendernos a nosotros mismos, a todos y cada uno -por igual. Quizás todavía estemos a tiempo.

 

(1) Aristóteles, Ética Nicomáquea. Ética Eudemia. Gredos. 1989; Introducción a las Éticas a cargo de Emilio Lledó Iñigo; Punto d) El horizonte de la amistad.

 

 

 

M.G.Aguar –Docente-



Fuente:  30 de diciembre de 2017 (derf)










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Argentina

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